El disco salió con mucha fuerza. La primera canción, Ciega, sordomuda, llegó a lo más alto de las listas en Estados Unidos y en varios países de Latinoamérica. Otros sencillos también tuvieron buena recepción. El álbum se promocionó con conciertos y apariciones en programas de TV, como el de Rosie O’Donnell.
Shakira quería que el disco fuera auténtico. Se tomó su tiempo, trabajó mucho y se aseguró de que cada canción estuviera bien hecha. Usó equipos antiguos y técnicas nuevas para lograr un sonido único. El proceso duró casi un año, más que sus discos anteriores. Para ella, era como el tiempo que tarda un bebé en nacer.