La historia detrás
Luis Alberto Spinetta escribió La luz de la manzana en 1987, un año antes de que saliera el álbum Téster de violencia. La canción se grabó en 1988 y se convirtió en parte de ese trabajo. En el estudio, Spinetta tocó guitarra, voz y programación, mientras que otros músicos completaron el sonido: Machi en bajo, Mono en teclados, Guillermo Arrom en guitarra y Jota Morelli en batería. El solo final lo hizo Spinetta mismo.
El título se inspira en un lugar de Buenos Aires, la Manzana de las Luces, un espacio histórico que en la época colonial tenía el primer colegio, la primera universidad y una iglesia antigua. Para Spinetta, la luz es un símbolo clave, algo que siempre ha usado en su música. La manzana, por su parte, recuerda su interés por la naturaleza, algo que se refleja en canciones como Campos verdes o Jardín de gente, y en álbumes como Durazno sangrando o Para los árboles.