La génesis de Magical Mystery Tour surgió de la idea de Paul McCartney de filmar una película sin guion preestablecido, inspirada en la filosofía de los Merry Pranksters de Ken Kesey. La premisa era un viaje en autobús con gente común viviendo aventuras inesperadas. Sin embargo, el rodaje se vio marcado por la atención constante de curiosos, llegando a generar un gran atasco que culminó con la retirada de los letreros del vehículo. La película, emitida en blanco y negro durante las vacaciones de Navidad de 1967, recibió críticas poco favorables en su momento, aunque se dice que Steven Spielberg la elogió. La banda sonora, en cambio, tuvo una acogida mucho más positiva. Un ejemplo destacado es I Am the Walrus, una compleja pieza orquestal concebida por John Lennon como una respuesta satírica a quienes analizaban excesivamente el significado de sus letras, buscando deliberadamente que no tuviera un sentido claro.
La edición en formato de disco compacto (CD) consolidó la versión estadounidense del álbum como la definitiva. Apple y EMI optaron por incluir este LP de once temas en la actualización de la discografía de The Beatles para el formato CD. Esta decisión fue clave, ya que permitió que Magical Mystery Tour tuviera una duración comparable a otros álbumes de la banda y evitó la necesidad de incluir sus sencillos de 1967 en la compilación Past Masters, que estaba destinada a reunir todas las pistas no incluidas en los álbumes principales. Así, canciones como Hello Goodbye, Strawberry Fields Forever y Penny Lane, junto con Baby You’re a Rich Man y All You Need Is Love, encontraron su lugar definitivo en este trabajo.