De este álbum destacan dos composiciones de George Harrison: Something y Here Comes the Sun. Ambas son consideradas piezas fundamentales de su obra con la banda. La portada, con los cuatro cruzando el paso de cebra frente a los estudios, se ha vuelto una imagen icónica, replicada innumerables veces. Cuando salió, las críticas fueron variadas; algunos no estaban convencidos con el sonido, pero con el tiempo, la percepción cambió radicalmente, y hoy se le considera una de sus obras más importantes. De hecho, en 2012, una revista especializada lo ubicó en el puesto 14 de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, y en 2020, en el quinto lugar.
El proceso de creación de Abbey Road surgió de la idea de Paul McCartney de volver a grabar juntos, buscando un ambiente más enfocado en la música. George Martin aceptó producirlo bajo la condición de que todos mantuvieran la disciplina. A pesar de que sentían que se acercaban al final, se propusieron cerrar el ciclo de una manera honorable, dejando de lado las diferencias para concentrarse en hacer un álbum cuidado. El ingeniero Geoff Emerick, que había estado ausente en sesiones previas, regresó para este proyecto, acompañado por Alan Parsons. El disco ha vendido más de treinta millones de copias a nivel mundial, y es uno de los pocos que ha recibido la certificación de diamante en varios países.