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King of the Delta Blues Singers

por Robert Johnson · Álbum King of the Delta Blues Singers

Come On In My Kitchen

Duración 2:55

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Del álbum

King of the Delta Blues Singers

King of the Delta Blues Singers

Robert Johnson · 1961 · Track 3

Datos

Duración2:52
ÁlbumKing of the Delta Blues Singers
Año1961
ISRCUSSM13600027

La historia detrás

"Come On In My Kitchen" es una de esas canciones que te atrapa desde el primer acorde. Robert Johnson, con su habilidad única para transmitir emociones, crea un ambiente casi hipnótico que resuena con la tristeza y el anhelo. Esta pieza, que se destaca por su estructura de blues de ocho compases, se sostiene sobre un estribillo repetido que le da cohesión y una carga emocional profunda. La interpretación de Johnson es tan intensa que, según su compañero de ruta Johnny Shines, llegó a hacer llorar a la audiencia en una de sus presentaciones en St. Louis.

La grabación de esta canción tuvo lugar el 23 de noviembre de 1936 en el Gunter Hotel de San Antonio, Texas, durante la primera sesión de grabación de Johnson. De esa sesión, se conservaron dos tomas, pero fue la primera la que Columbia Records eligió para incluir en la compilación *King of the Delta Blues Singers* en 1961. Curiosamente, los productores de Vocalion consideraron que la primera toma era demasiado melancólica y le pidieron a Johnson que hiciera una versión más alegre para la segunda toma, que fue la que se lanzó en 1937. Esto refleja cómo, a veces, las decisiones comerciales pueden influir en la presentación de una obra artística. La letra de "Come On In My Kitchen" evoca la soledad y el desamor. Johnson habla de su mujer que se ha ido, reflejando una narrativa de pérdida que resuena con muchos. Frases como "Everybody throws her down" y "Ain't got nobody to care for me" muestran su vulnerabilidad. Además, el uso de un murmullo al inicio y la imitación del viento invernal con su guitarra añade una capa de atmósfera que hace que la experiencia de escucharla sea aún más envolvente. Esta canción no solo es un testimonio del talento de Johnson, sino también un ejemplo de cómo el blues puede capturar la esencia de la experiencia humana.