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Harmontown, Estados Unidos · 1960 · s–2005

R.L. Burnside

R.L. Burnside no era un músico que buscara fama. Tocaba porque el sonido del hill country blues le quemaba las manos y la garganta, ese blues áspero y repetitivo que brotaba de los campos de algodón del norte de Mississippi. Su guitarra, siempre desafinada a propósito, sonaba como un tractor viejo arrancando en medio de la noche: un ritmo que se arrastra, un groove que no se detiene. No había adornos, solo la urgencia de alguien que tocaba para no ahogarse en el silencio. Aprendió de Mississippi Fred McDowell, pero le dio la vuelta al estilo: donde Fred era preciso, él era salvaje; donde Fred sonaba como un predicador, él sonaba como un hombre que acababa de perder una pelea. Su voz, rasposa y grave, parecía salir de un pozo seco, como si cada palabra le costara un pedazo de vida. Grabó sus primeras canciones en 1967 con un grabador de cinta prestado, en la cocina de su casa cerca de Coldwater. George Mitchell, un periodista que andaba recolectando blues por el Delta, llegó hasta él siguiendo el consejo de un fabricante de fifes. Mitchell se llevó seis canciones en un acetato y las publicó dos años después en Arhoolie Records. El resto quedó guardado, esperando su momento.

Hasta mediados de los 90, R.L. Burnside era un fantasma en el mundo del blues. Vivía entre Holly Springs y las granjas de Tate County, donde había trabajado de tractorista, pescador y vendedor de pescado puerta a puerta. Tocaba en bares de carretera, en fiestas de campo y en su propia casa, donde la gente entraba y salía como si fuera un club privado. Pero en 1995 todo cambió. Jon Spencer, el líder de Jon Spencer Blues Explosion, lo escuchó en un festival y quedó prendado de ese sonido que olía a tierra mojada y sudor. Spencer lo llevó a Oxford para grabar con Fat Possum Records, un sello que en ese momento rescataba a los últimos grandes del blues rural. Burnside grabó con Spencer en el estudio y en el escenario, y de repente su música llegó a oídos que no tenían nada que ver con el blues: punkeros, garajeros, gente que buscaba algo crudo y directo. El disco Burnside on Burnside (1999) lo puso en el mapa, pero fue Wish I Was In Heaven Sitting Down (2000) el que mostró su lado más oscuro. En ese álbum, versionó Hard Time Killing Floor de Skip James y contó su propia historia en R.L.'s Story, donde hablaba de Chicago, de Parchman Farm y de esa noche en que un hombre dejó de respirar.

1 Álbumes
8 Canciones

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Canciones esenciales

1 álbum|es · 1994

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Más sobre R.L. Burnside

Biografía

Grabó para Fat Possum hasta que el sello se le hizo pequeño. En 2001, después de un infarto, su médico le prohibió el alcohol, la única medicina que conocía para el dolor. Burnside dejó la botella, pero también dejó de tocar con la misma furia. Su último disco, Burnside’s Darker Blues (2004), lo grabó en casa, con Kenny Brown —su "hijo adoptivo" y guitarrista de slide— a su lado. Brown había sido su alumno desde 1971, cuando Burnside lo tomó bajo su ala en los bares de Holly Springs. Juntos recorrían el circuito de juke joints, tocando hasta que el público se cansara o la policía los echara. Burnside murió en 2005, pero su legado sigue vivo en los dedos de su nieto Cedric Burnside, que hoy lleva el mismo fuego en las cuerdas. No era un maestro de la teoría, ni un virtuoso de la técnica. Era un hombre que tocaba porque necesitaba hacerlo, y en ese gesto simple dejó una marca que ningún disco de platino podría borrar.

Datos

Nacimiento
23 nov 1926
País
🇺🇸 Estados Unidos
Género
Blues

Sellos discográficos

Fat Possum