Inicio · Álbumes · Tears for Fears · Songs From the Big Chair

Songs From the Big Chair 1985
Álbum · por Tears for Fears ↗ Ver artista

Songs From the Big Chair

Cuando Tears for Fears se dispuso a crear su segundo álbum, Songs From the Big Chair, lanzado en febrero de 1985, buscaban un sonido que se alejara de la introspección más oscura de su trabajo anterior. El resultado fue una producción más pulida, con una presencia notable de guitarras y una paleta sonora más amplia que incorporaba diversas influencias. Las letras, a cargo de Roland Orzabal e Ian Stanley, comenzaron a explorar temas con una conciencia social y política más marcada. Este cambio de enfoque dio lugar a un álbum que resonó fuertemente, alcanzando el número dos en el Reino Unido y el codiciado primer puesto en Estados Unidos, consolidándose como su álbum de estudio más exitoso hasta la fecha y obteniendo ventas multiplatino en varios territorios.

Año
1985
Canciones
9
Duración
41 min 50 seg
Escuchar el álbum

Sobre el álbum

Songs From the Big Chair, según DoReSol

El título del álbum, Songs From the Big Chair, surgió de una idea de Curt Smith, inspirada en la película de 1976 Sybil. La historia de una mujer con múltiples personalidades, que solo se sentía segura en el "gran sillón" de su terapeuta, sirvió como metáfora. Para Smith, esto representaba tanto las distintas facetas de cada canción como una respuesta a la prensa musical británica, que sentían que los había tratado de forma hostil. Esta dualidad se refleja en la música, que se grabó en el estudio propio de la banda, The Wool Hall, a lo largo de 1984. Canciones como "Shout" y "Everybody Wants to Rule the World" se convirtieron en éxitos masivos, liderando las listas de Estados Unidos y alcanzando los primeros puestos en el Reino Unido. Otros temas como "Head over Heels" y "Mothers Talk" también tuvieron una gran repercusión internacional.

La gestación de Songs From the Big Chair comenzó en 1983, con temas como "Mothers Talk" y "Head over Heels" ya sonando en directo. La producción, a cargo de Chris Hughes, quien ya había colaborado en su álbum debut, se extendió durante ocho meses, incluyendo un mes de mezcla en Alemania. El proceso de grabación de sencillos como "Mothers Talk" y "Shout" fue particularmente laborioso, llegando a consumir la mitad del tiempo total de producción. A pesar de las críticas iniciales que a veces comparaban el sonido de la banda con otras propuestas británicas, el álbum fue elogiado por su honestidad lírica y su naturaleza más exploratoria, dejando una marca duradera en la música de los años ochenta.

Discografía

Más de Tears for Fears

Ver todo →