Las letras de OK Computer pintan un panorama de un mundo distópico, marcado por el consumismo desmedido, la desconexión social, la ansiedad tecnológica y la corrupción política. Estos temas se entrelazan con reflexiones sobre el transporte, la conformidad, la paranoia, la muerte y la vida moderna en la Gran Bretaña globalizada, ofreciendo una visión que muchos consideran premonitoria del siglo XXI. A pesar de las bajas expectativas de su sello discográfico, que lo consideraba poco comercial, el álbum escaló hasta el primer puesto en la lista de álbumes del Reino Unido y debutó en el puesto 21 del Billboard 200, marcando la entrada más alta de Radiohead en las listas estadounidenses hasta ese momento. Canciones como "Paranoid Android", "Karma Police", "Lucky" y "No Surprises" se convirtieron en sencillos que ayudaron a expandir su popularidad internacional.
El impacto de OK Computer fue inmediato y duradero. Fue aclamado por la crítica, siendo considerado uno de los álbumes más importantes de los años 90 y de todos los tiempos. Obtuvo una nominación al Álbum del Año y ganó el premio a Mejor Álbum de Música Alternativa en los Grammy Awards de 1998, además de una nominación a Mejor Álbum Británico en los Brit Awards de ese mismo año. Este disco marcó un punto de inflexión en el rock británico, impulsando un cambio desde el Britpop hacia un sonido alternativo más melancólico y atmosférico, que definiría la década siguiente. En 2014, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos lo incorporó al Registro Nacional de Grabaciones por su significado cultural, histórico y estético. La canción "Lucky", grabada en 1995 para un álbum benéfico, fue fundamental para definir el sonido y el ambiente que la banda buscaba para este nuevo trabajo.