La historia detrás
La canción No Surprises, parte del álbum OK Computer de Radiohead, nos sumerge en una atmósfera particular desde sus primeros compases. Su duración, de 3 minutos y 49 segundos, se construye con una instrumentación que se aleja de la guitarra como eje central, buscando un sonido más elaborado y con capas. La letra, que originalmente exploraba una relación personal conflictiva, fue transformada por Thom Yorke para reflejar una crítica a la complacencia de la vida cotidiana y a la búsqueda de una existencia tranquila, incluso si esa tranquilidad implica un final sereno, como sugieren versos sobre el monóxido de carbono.
Este tema fue grabado durante 1996 y principios de 1997, en un período donde la banda, junto a su productor Nigel Godrich, se encontraba explorando nuevas texturas sonoras. Las sesiones de grabación se llevaron a cabo tanto en su espacio de ensayo en Oxfordshire como en la mansión histórica de St Catherine's Court, en Bath. Curiosamente, la versión que escuchamos en el álbum es la primera toma que registraron. Thom Yorke ha comentado que intentaron grabar otras versiones, pero todas terminaban sonando como una imitación de esa toma original, por lo que decidieron mantenerla. No Surprises fue lanzada como el tercer y último sencillo de OK Computer el 12 de enero de 1998, alcanzando el número cuatro en el Reino Unido. El video musical, dirigido por Grant Gee, presenta una única toma de la cabeza de Thom Yorke dentro de una burbuja de plástico que se va llenando de agua, una imagen que acompaña la sensación de encierro y resignación que transmite la canción.