La música de este álbum acompaña la narrativa de la película homónima de 1972, dirigida por Sidney J. Furie. La película, una producción de Motown Productions para Paramount Pictures, se centra en la vida de Billie Holiday, desde sus inicios en un burdel de Harlem hasta su consagración como estrella del jazz, sin obviar sus luchas con la adicción a la heroína y la pérdida de seres queridos. Diana Ross asumió el papel principal, recibiendo una nominación al Oscar como Mejor Actriz en 1973, y la cinta también se presentó en el Festival de Cine de Cannes ese mismo año. La banda sonora, con música de Michel Legrand, se convirtió en un vehículo para que Ross demostrara su talento actoral, aunque la crítica señaló que el guion y la dirección a veces la limitaban.
El impacto de la película fue considerable, recaudando cerca de $9,050,000 en Norteamérica durante 1973. El álbum, por su parte, incluye temas como Lady Sings The Blues, Strange Fruit, y God Bless The Child, que son pilares en la discografía de Holiday y reflejan la profundidad emocional que la caracterizó. Si bien el álbum se lanzó en 1956, la película que le dio nombre y contexto llegó mucho después, en 1972, demostrando la perdurabilidad de la figura y la música de Billie Holiday.