La historia detrás
I Must Have That Man!, según DoReSol
La historia de *I Must Have That Man!* nos lleva directamente al corazón de la vida de Billie Holiday, una figura cuya trayectoria musical se entrelaza con una biografía marcada por la lucha y la superación. Esta canción, con su duración de 3:06, es un reflejo de su viaje desde los rincones más difíciles de Harlem hasta convertirse en una voz reconocida en el mundo del jazz. Su vida, que inspiró la película de 1972 titulada *Lady Sings the Blues*, publicada en 1956, narra cómo pasó de limpiar un burdel a brillar en los escenarios, todo mientras lidiaba con la adicción y la pérdida.
Nacida como Eleanora Fagan Gough en Filadélfia el 7 de abril de 1915, y conocida afectuosamente como Lady Day, Billie Holiday es considerada por muchos como una de las voces más importantes del jazz. Criada en Baltimore por padres muy jóvenes —su padre, Clarence Holiday, tenía solo quince años cuando ella nació y su madre, Sarah Fagan, trece—, su infancia estuvo marcada por la ausencia paterna y la inexperiencia materna. Estos primeros años, llenos de dificultades, la llevaron a pasar por una casa de corrección para niñas víctimas de abuso a los diez años y a trabajar en prostíbulos desde los doce. Su camino la condujo a Nova York, donde a los catorce años se vio forzada a la prostitución. Fue en 1930, buscando desesperadamente dinero para evitar un desalojo, que entró en un bar del Harlem. Tras un intento fallido como bailarina, un pianista le dio la oportunidad de cantar, y así comenzó su carrera musical, aprendiendo directamente de las grabaciones de artistas como Bessie Smith y Louis Armstrong.
Del álbum
Lady Sings the Blues
Billie Holiday · 1956 · Track 9
Datos
Créditos
Letra Dorothy Fields
Música Jimmy McHugh