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Revolver

por The Beatles · álbum Revolver

Tomorrow Never Knows

Tonalidad C major Tempo 126 bpm Compás 4/4 Dificultad Intermedio 🇬🇧 Inglés
Tomorrow Never Knows

The Beatles — Tomorrow Never Knows

Dale play para sincronizar la letra con la música

Tono
C major
Capo
0
Texto
Auto
◫ Modo Cine Lyric Video
Intro 1
C
Verso 1
C
Turn off your mind
Relax and float down stream
It is not dying
Bb C
It is not dying
Verso 2
C
Lay down all thoughts
Instrumental
Bb
It is shining
It is shining
C
Verso 3
That you may see
The meaning of within
Bb
It is being
C
It is being
Interludio 1
C
Verso 4
Final
That love is everyone
It is knowing
It is knowing
Verso 5
C
That ignorance and hate
May mourn the dead
It is believing
Bb C
It is believing
Verso 6
C
But listen to the colour of your dream
Bb
It is not living
C
It is not living
Verso 7
C
All play the game
Existence to the end
Bb C
Of the begin ning
Bb C Bb C
Of the beginning
Verso 8
C
Of the beginning
Of the beginning
Bb C
Of the beginning
Bb
Of the beginning
C
Of the beginning
Final 1
C
Tomorrow Never Knows empieza y termina con un solo acorde en Do. Toda la canción. John Lennon la compuso en enero de 1966 después de comprar un libro llamado The Psychedelic Experience, de Timothy Leary, Richard Alpert y Ralph Metzner, que a su vez está basado en el Libro Tibetano de los Muertos. Lennon llegó a casa, tomó LSD y siguió las instrucciones del libro al pie de la letra. La letra habla de apagar la mente y dejarse ir. El título no viene de ahí: lo tomó de un malapropismo de Ringo Starr, porque Lennon sentía que el contenido espiritual de la canción era demasiado serio y quería algo menos grandilocuente. En el estudio pasaron cosas igual de extrañas. Para grabarla el 6 de abril de 1966 en el Estudio Tres de Abbey Road, usaron por primera vez un altavoz Leslie sobre la voz de Lennon, algo que hasta entonces se reservaba para el órgano Hammond. También inventaron el sistema ADT, que duplica el sonido de la voz, técnica que después usarían en muchísimas canciones. Geoff Emerick, con apenas 19 años, fue el ingeniero de esa sesión. George Martin produjo el resultado y, cuando Lennon tocó la canción por primera vez ante él con ese único acorde, dijo que era "bastante interesante". Terminó cerrando Revolver, el álbum de 1966 en el que los Beatles dejaron claro que el estudio podía ser un instrumento más.