Traducción literaria al español — fiel al sentimiento del autor, no es cantable.
Traducción literaria al italiano — fiel al sentimiento del autor, no es cantable.
Traducción literaria al portugués — fiel al sentimiento del autor, no es cantable.
La historia detrás
Tomorrow Never Knows empieza y termina con un solo acorde en Do. Toda la canción. John Lennon la compuso en enero de 1966 después de comprar un libro llamado The Psychedelic Experience, de Timothy Leary, Richard Alpert y Ralph Metzner, que a su vez está basado en el Libro Tibetano de los Muertos. Lennon llegó a casa, tomó LSD y siguió las instrucciones del libro al pie de la letra. La letra habla de apagar la mente y dejarse ir. El título no viene de ahí: lo tomó de un malapropismo de Ringo Starr, porque Lennon sentía que el contenido espiritual de la canción era demasiado serio y quería algo menos grandilocuente. En el estudio pasaron cosas igual de extrañas. Para grabarla el 6 de abril de 1966 en el Estudio Tres de Abbey Road, usaron por primera vez un altavoz Leslie sobre la voz de Lennon, algo que hasta entonces se reservaba para el órgano Hammond. También inventaron el sistema ADT, que duplica el sonido de la voz, técnica que después usarían en muchísimas canciones. Geoff Emerick, con apenas 19 años, fue el ingeniero de esa sesión. George Martin produjo el resultado y, cuando Lennon tocó la canción por primera vez ante él con ese único acorde, dijo que era "bastante interesante". Terminó cerrando Revolver, el álbum de 1966 en el que los Beatles dejaron claro que el estudio podía ser un instrumento más.