La historia detrás
Cuando George Harrison estaba aún en The Beatles, durante las sesiones de grabación del álbum Let It Be en enero de 1969, surgió una pieza que, aunque ensayada, quedó a un lado. Esta composición, titulada All Things Must Pass, fue una de las tantas que se exploraron en ese período. Sin embargo, a medida que las sesiones avanzaban, la canción no llegó a ser parte del proyecto final de la banda. Tras el abandono temporal de Let It Be, Harrison grabó una versión demo el 25 de febrero de 1969. En esta toma, realizó dos pasadas de la canción y luego añadió capas de guitarra a la segunda. Esta particular versión vería la luz mucho después, en 1996, como parte de la recopilación Anthology 3 de The Beatles.
Fue después de la disolución de The Beatles que George Harrison retomó All Things Must Pass para su álbum debut como solista, también llamado All Things Must Pass, lanzado en 1970. Este disco, que se presentó como un triple álbum en noviembre de 1970, marcó su primer trabajo discográfico tras la separación del grupo en abril de ese mismo año. La canción, con una duración de 3:47, fue producida junto a Phil Spector. En 2002, Paul McCartney interpretó esta pieza en el concierto en memoria de Harrison, conocido como Concert for George, el 29 de noviembre. La letra de la canción, según se desprende de las sesiones de enero de 1969, tuvo una pequeña evolución; una línea que originalmente decía "a wind can blow those clouds away" fue modificada a "a mind can blow those clouds away", sugiriendo un toque más introspectivo, incluso con una pizca de psicodelia, según se percibe en grabaciones piratas de la época.