🇯🇲 JM · Jamaica · Capítulo 2 de 5
El Rocksteady y el Reggae: El Sonido que Conquistó el Mundo (1966–1981)
En el verano de 1966, algo cambió en los estudios de Kingston. El ska — esa música acelerada, pletórica de metales, que había sido la banda sonora de la independencia jamaicana — empezó a desacelerarse. El tempo bajó. Los metales desaparecieron de la mezcla o se redujeron a un papel secundario. El bajo subió al frente con líneas más pesadas y más sinuosas. Y la guitarra rítmica siguió golpeando en el contratiempo — el acento offbeat que era la herencia del ska — pero más lentamente, con más espacio entre cada golpe.
El nuevo ritmo tenía un nombre que venía de la pista de baile: el rocksteady, bautizado por una canción de Alton Ellis que describía una nueva manera de moverse, más tranquila y más sensual que el frenético skanking del ska. Y ese nuevo nombre describía también un estado de ánimo: Jamaica había pasado cuatro años de euforia independentista y empezaba a enfrentar la realidad más dura de la pobreza, el desempleo y la violencia en los barrios de Kingston. La música se desaceleró porque la vida también se había desacelerado — hacia algo más oscuro y más urgente.
El rocksteady duró solo dos años — de 1966 a 1968 aproximadamente — pero en ese tiempo produjo algunos de los discos más hermosos de la música jamaicana: canciones de amor con una profundidad armónica que el ska no había tenido, grupos vocales de armonías perfectas, líneas de bajo que anticipaban todo lo que el reggae haría después.
El Puente: Alton Ellis y los Grupos Vocales
Alton Ellis — "el padrino del rocksteady" — fue el artista que mejor encarnó la transición. Su voz era puro soul americano reinventado en jamaicano: una capacidad para la melancolía y para la ternura que el ska, en su urgencia bailable, no había podido expresar completamente. Sus grabaciones para Duke Reid en el sello Treasure Isle — "Rock Steady", "I'm Still in Love With You", "Girl I've Got a Date" — definieron el sonido del nuevo género con una elegancia que no ha envejecido.
The Paragons, The Techniques, The Heptones, The Melodians: los grupos vocales del rocksteady produjeron algunas de las mejores armonías de la música popular del Caribe. The Paragons — cuya "The Tide Is High" fue versionada por Blondie en 1980 para convertirse en número uno mundial — combinaban la suavidad del doo-wop americano con el groove específicamente jamaicano del rocksteady. The Melodians grabaron "Rivers of Babylon" (1970) — basada en el Salmo 137 — que Boney M convirtió en uno de los mayores éxitos de la historia del pop europeo en 1978.
1968: Del Rocksteady al Reggae
La transición del rocksteady al reggae fue gradual y casi imposible de fechar con precisión. Lo que cambió fue el patrón rítmico de la batería: el one drop — el golpe del bombo y el aro de caja cayendo juntos en el tercer tiempo del compás, dejando el primer tiempo completamente vacío — que le daba a la música una sensación de gravedad y de peso que el rocksteady no tenía. El bass también cambió: más profundo, más lento, con más espacio para respirar entre las notas.
El primer disco que usó la palabra reggae fue "Do the Reggay" de Toots and the Maytals (1968). Pero el reggae como género completamente formado emergió en ese mismo año con grabaciones como "Nanny Goat" de Larry Marshall y los primeros discos de los Wailers bajo la producción de Lee "Scratch" Perry — el productor genial y excéntrico que transformó el sonido del grupo y creó el espacio sónico en que Bob Marley encontró su voz definitiva.
Bob Marley: El Hombre que Hizo al Mundo Escuchar a Jamaica
Robert Nesta Marley nació el 6 de febrero de 1945 en Nine Mile, una aldea rural de la parroquia de Saint Ann, en el norte de Jamaica, hijo de madre jamaicana negra y padre jamaicano blanco de origen inglés. Esa herencia mixta — que en la Jamaica de los años cuarenta era una fuente de marginalización doble — marcaría toda su vida y toda su música: el hombre que cantaría "One Love" y "Redemption Song" era alguien que había experimentado el rechazo de ambos lados de la línea racial.
Llegó a Kingston de adolescente y se instaló en Trenchtown — el gueto del oeste de la ciudad, construido en los años cincuenta como barrio de vivienda social y convertido en uno de los lugares más pobres y más violentos de Jamaica. En Trenchtown aprendió a tocar la guitarra, a cantar las armonías del grupo vocal con Peter Tosh y Bunny Wailer, y absorbió el movimiento rastafari — la filosofía espiritual que identificaba a los negros de la diáspora como el pueblo elegido de Dios, que proclamaba a Haile Selassie de Etiopía como el rey divino, y que enseñaba que la repatriación a África era el destino espiritual de todos los africanos del mundo.
El rastafari le dio a Marley algo que ninguna otra tradición religiosa o política podría haberle dado en ese momento: un marco espiritual que conectaba la experiencia cotidiana de la pobreza jamaicana con la historia global de la esclavitud y el colonialismo africano, y que formulaba esa conexión en términos de esperanza y no de desesperación. Esa combinación — la urgencia política del presente y la promesa espiritual del futuro — es lo que hace que las canciones de Marley funcionen en cualquier contexto cultural del mundo.
The Wailers grabaron su primer single en Studio One en 1963. Durante diez años tuvieron éxito local en Jamaica sin lograr penetrar el mercado internacional. El punto de inflexión llegó en 1972, cuando Chris Blackwell — el fundador del sello Island Records, jamaicano de origen, que había lanzado a Desmond Dekker en el mercado británico — firmó a los Wailers y los llevó a Londres a grabar lo que se convertiría en Catch a Fire (1973).
Catch a Fire fue el primer álbum de reggae jamaicano producido con los estándares de producción del rock internacional — mezclas cuidadas, sonido limpio, presentación cuidada — y distribuido como álbum coherente en lugar de como colección de singles. Era un objeto diseñado para la audiencia del rock blanco anglosajón, y funcionó: la crítica rock americana y británica lo recibió con el mismo respeto con que recibía a los mejores álbumes de su género.
Lo que siguió en los ocho años hasta la muerte de Marley fue una de las carreras más consistentes y más influyentes de la música popular del siglo XX:
Burnin' (1973) — con "Get Up, Stand Up" y "I Shot the Sheriff", que Eric Clapton versionó en 1974 para llevarla al número uno en Estados Unidos.
Natty Dread (1974) — con "No Woman, No Cry" en su versión de estudio, antes del directo del Lyceum de Londres que se convertiría en la versión canónica.
Rastaman Vibration (1976) — el primer álbum de reggae en llegar al Top 10 de Estados Unidos.
Exodus (1977) — grabado en Londres después de que un intento de asesinato en su casa de Kingston le obligara a salir de Jamaica — con "Jamming", "Three Little Birds", "One Love" y "Exodus" mismo. La revista Time lo eligió como el álbum del siglo XX en 1999.
En diciembre de 1976, dos días antes del concierto "Smile Jamaica" — un evento de paz organizado en medio de la violencia electoral que estaba dividiendo Kingston — un grupo armado entró en la casa de Marley y le disparó. Sobrevivió con heridas en el brazo y el pecho. Tocó en el concierto dos días después, con el brazo vendado. Cuando alguien le preguntó por qué, dijo: "Las personas que intentan hacer de este mundo peor no se toman un día libre. ¿Por qué debería yo?"
En 1977 le diagnosticaron un melanoma en el dedo gordo del pie. Rechazó la amputación por razones religiosas rastafari. El cáncer se extendió. Siguió grabando y girando hasta que el cuerpo no se lo permitió. Murió el 11 de mayo de 1981 en Miami, camino de regreso a Jamaica, a los treinta y seis años.
Su funeral fue un acto de Estado. El Primer Ministro y el líder de la oposición asistieron juntos — los mismos dos bandos que habían organizado la violencia política que casi lo mata en 1976. Lo enterraron en Nine Mile, donde había nacido, con su guitarra Gibson Les Paul y una Biblia abierta por el Salmo 23.
Peter Tosh y Bunny Wailer: Los Otros Wailers
La historia de los Wailers no es solo la historia de Marley. Peter ToshWinston Hubert McIntosh — fue el Wailer más combativo y más políticamente radical: un hombre que no suavizaba su mensaje por cortesía ni por conveniencia comercial. Su álbum Legalize It (1976) — el primer álbum de reggae dedicado explícitamente a la legalización del cannabis — y Equal Rights (1977) son documentos de una radicalidad política que Marley, siempre más preocupado por la unidad que por la confrontación, no alcanzó. Fue asesinado en su casa de Kingston en septiembre de 1987 por asaltantes. Tenía cuarenta y dos años.
Bunny WailerNeville Livingston — fue el más reservado y el más fiel a las raíces espirituales del rastafari. Su álbum Blackheart Man (1976) es para muchos el mejor álbum de roots reggae que existe: un conjunto de canciones de una profundidad espiritual que el reggae más comercial nunca alcanzó. Murió en 2021 a los setenta y tres años, el último de los tres Wailers originales.
Jimmy Cliff: El Reggae en el Cine
Jimmy Cliff fue el otro gran embajador internacional del reggae, y su herramienta fue el cine: la película The Harder They Come (1972) — en que interpretaba al protagonista, un joven de las banlieues de Kingston que intenta ser cantante y termina siendo forajido — fue la primera película jamaicana distribuida internacionalmente y la que llevó el reggae a audiencias que nunca habían escuchado la palabra. La banda sonora — con "Many Rivers to Cross", "Sitting in Limbo" y el tema titular — fue el primer álbum de reggae en circular masivamente fuera de Jamaica y Gran Bretaña.
Nota editorial: Bob Marley murió a los treinta y seis años. En ese tiempo grabó más de doce álbumes de estudio, lideró una banda que se convirtió en la primera superestrella del Tercer Mundo en el mercado musical global, y produjo canciones que se siguen escuchando en todos los continentes cuatro décadas después. La pregunta de qué habría hecho con otros treinta y seis años es una de las más dolorosas de la historia de la música popular. Pero quizás la respuesta más honesta es que no necesitaba más tiempo: en lo que hizo cabe todo lo esencial. "Redemption Song" — grabada seis meses antes de su muerte, él solo con una guitarra acústica, sabiendo ya que el cáncer había ganado — es suficiente para justificar una vida entera. Y él tenía docenas más.
10 · 3 en DoReSol
Top 10 del Rocksteady y el Reggae Jamaicano
Redemption Song
Bob Marley · 1980
Solo, guitarra acústica, seis meses antes de morir. "Emancipate yourselves from mental slavery / None but ourselves can free our minds." La canción más importante de Marley y una de las más importantes del siglo XX.
No Woman, No Cry
Bob Marley & The Wailers (en vivo) · 1975
La nostalgia de Trenchtown convertida en consuelo universal. La versión del Lyceum de Londres es la definitiva: Marley cantando a la audiencia como si cantara solo para ella.

One Love / People Get Ready
Bob Marley & The Wailers · 1977
El himno de la unidad humana en su forma más directa. La canción que más veces ha sonado en aeropuertos, estadios y ceremonias en la historia del reggae.

Exodus
Bob Marley & The Wailers · 1977
El álbum del siglo según Time en 1999. El lado A político, el lado B espiritual. Marley en exilio en Londres escribiendo la música más completa de su carrera.
Equal Rights
Peter Tosh · 1977
El Wailer más radical en su momento más furioso. "Everybody is crying out for peace / None is crying out for justice." La exigencia de justicia que Marley siempre formulaba más suavemente.
The Harder They Come
Jimmy Cliff · 1972
La canción que abrió Jamaica al mundo a través del cine. El reggae como banda sonora de la resistencia del pobre contra el sistema — en Jamaica y en cualquier otro lugar del mundo.
Rivers of Babylon
The Melodians · 1970
El Salmo 137 convertido en rocksteady. Boney M lo llevaría al número uno europeo ocho años después, pero la versión original tiene una melancolía espiritual que ninguna versión pop puede replicar.
Rock Steady
Alton Ellis · 1966
La canción que bautizó el género. El momento en que la música jamaicana decidió respirar y hacerse más profunda.
Blackheart Man
Bunny Wailer · 1976
El álbum de roots reggae más espiritual y más puro. El Wailer que no quería fama pero que dejó el mejor disco de su generación.

I Shot the Sheriff
Eric Clapton · 1974
El momento en que el reggae jamaicano llegó al número uno en Estados Unidos. La canción que le explicó al mundo que Jamaica existía musicalmente.
La serie completa
Jamaica
Ska, rocksteady, reggae, dub. La isla que cambió el ritmo del mundo.
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CAP 01
🇯🇲 Cap 01
El Ska: La Banda Sonora de una Nación que Acababa de Nacer (1950–1966)
Jamaica tiene una superficie de 10.990 kilómetros cuadrados — más pequeña que la provincia de Sevilla — y una población de menos de tres millones de personas. En ese territorio, en
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CAP 02 vos estás acá
🇯🇲 Cap 02
El Rocksteady y el Reggae: El Sonido que Conquistó el Mundo (1966–1981)
En el verano de 1966, algo cambió en los estudios de Kingston. El ska — esa música acelerada, pletórica de metales, que había sido la banda sonora de la independencia jamaicana — e
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CAP 03
🇯🇲 Cap 03
El Dub: Cuando el Estudio se Convirtió en Instrumento (1968–1985)
A finales de los años sesenta, en el estudio de Duke Reid en Kingston, un operador de sound system llamado **Rudolph "Ruddy" Redwood** estaba preparando una copia de trabajo de una
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CAP 04
🇯🇲 Cap 04
El Dancehall: Cuando Kingston se Electrificó y el Mundo Bailó (1979–2010)
A finales de los años setenta, Kingston era una ciudad en guerra consigo misma. La violencia política entre los dos grandes partidos jamaicanos — el PNP de Michael Manley y el JLP
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CAP 05
🇯🇲 Cap 05
El Reggaetón y la Influencia Global: Cómo una Isla de Tres Millones Cambió la Música del Mundo (1990–hoy)
En 1990, el productor jamaicano **Bobby Digital** tomó un riddim creado por la pareja de productores **Steely & Clevie** — basado a su vez en un patrón rítmico de un track de **Gre
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