Lo que hace a Thriller tan especial es cómo cada canción se convirtió en un evento. De las nueve pistas que componen el álbum, siete llegaron a estar entre las diez más escuchadas en el Billboard Hot 100, algo que no se había visto antes. Temas como Billie Jean y Beat It no solo alcanzaron el primer puesto del Billboard Hot 100, sino que se volvieron himnos. La aparición de Paul McCartney en The Girl Is Mine también marcó un hito, siendo la primera vez que un artista invitado aparecía acreditado en un disco de Jackson. El impacto visual de los videoclips, como el de Thriller, fue tan fuerte que ayudó a transformar la forma en que se entendían los videos musicales.
El impacto de Thriller se sintió en todos lados. En 1984, ya se había convertido en el álbum más vendido de todos los tiempos, superando los 30 millones de copias en poco más de un año. Ganó ocho premios Grammy, incluyendo Álbum del Año y Grabación del Año por Beat It, y también sumó ocho American Music Awards. La difusión de su música y sus innovadores videoclips, sumado a su icónico baile "moonwalk", catapultaron a Michael Jackson a un nivel de popularidad sin precedentes, rompiendo barreras raciales en la música popular. En 2008, el álbum fue incluido en el Grammy Hall of Fame y reconocido por la Biblioteca del Congreso por su importancia cultural.