Entre las canciones que destacan en este trabajo, encontramos Alone, que se convirtió en un éxito mundial y alcanzó el puesto número 5 en el Reino Unido. También I Could Not Love You More y Still Waters (Run Deep) lograron posicionarse en el top 20 británico, mostrando la fuerza de las composiciones del álbum. La banda había estado trabajando en otros proyectos, como un álbum de versiones acústicas llamado Love Songs, que finalmente fue rechazado por su compañía discográfica. Incluso grabaron material para la banda sonora de una nueva versión de Miracle on 34th Street, incluyendo la canción Miracles Happen, aunque finalmente no se utilizaron.
A pesar de que la crítica no recibió Still Waters con un entusiasmo unánime, el álbum resonó fuertemente con el público, convirtiéndose en su trabajo más exitoso en casi dos décadas. Coincidió con un momento en que los Bee Gees recibían reconocimientos por su trayectoria y ganaban visibilidad en televisión. El disco se ubicó en el puesto número 2 del UK Albums Chart y llegó al número 11 en Estados Unidos, demostrando que su música seguía conectando con una audiencia amplia.