La grabación se dio justo después del éxito de sencillos como "I Can't Explain" y "My Generation". El propio grupo reconoció después que sintieron que fue un trabajo apresurado, y que no reflejaba del todo la intensidad de sus presentaciones en vivo. A pesar de que no alcanzó las ventas de sus trabajos posteriores, llegando al puesto 5 en las listas del Reino Unido, con el tiempo la crítica lo ha revalorizado como un disco fundamental del rock. Se destaca su sonido duro, poco común para ese momento, y cómo anticipó estilos como el punk y el heavy metal. De hecho, en 2008 fue incluido en el National Recording Registry, siendo la primera grabación de The Who en recibir ese reconocimiento.
Varias canciones de My Generation tuvieron su propia vida como sencillos. "My Generation", que salió antes que el álbum, llegó al número 2 en el Reino Unido. También se lanzaron "A Legal Matter", "La-La-La Lies" y "The Kids Are Alright". Estas últimas no tuvieron el mismo impacto comercial, en parte porque la banda ya estaba trabajando con un nuevo sello. Sin embargo, "The Kids Are Alright" sí fue un éxito en Suecia, alcanzando el puesto 8. Tanto "My Generation" como "The Kids Are Alright" se han convertido en temas muy versionados por otros artistas. Mientras que "My Generation" es un tema directo y agresivo, precursor de movimientos como el punk y el heavy metal, "The Kids Are Alright" muestra una faceta más melódica, con guitarras resonantes y armonías vocales, pero sin perder el ritmo enérgico característico de la banda. El álbum también se considera un antecedente importante del género "power pop".