Para la grabación de El Viaje de Copperpot, la banda tuvo la oportunidad de elegir a su productor, recayendo la elección en el ingeniero británico Nigel Walker, una recomendación que llegó tras una gira con Hombres G en 1999. El estudio elegido fue Estudios Du Manoir, ubicado en Léon, en la región de Las Landas, en Francia. El álbum, que contiene doce canciones y una pista oculta, Tic tac, como regalo para sus seguidores, demostró una clara evolución. Canciones como Cuídate, que se convirtió en el primer sencillo, alcanzaron rápidamente el disco de platino. El disco también incluye temas como La playa, que aporta un respiro sonoro con influencias de la new wave británica, y Los amantes del Círculo Polar, que explora las complejidades de una relación fallida.
El impacto de El Viaje de Copperpot fue considerable, consolidando la posición de La Oreja de Van Gogh en la escena musical. Fue el disco más vendido del grupo hasta ese momento y uno de los más exitosos en España, llegando a ser el séptimo con más ventas certificadas. La calidad de las composiciones y la producción permitieron que todas las canciones tuvieran potencial para ser sencillos. Este segundo trabajo superó el listón que ellos mismos habían fijado con su primer álbum, algo que no todas las bandas logran. En países como Chile, Argentina, Perú y México, este álbum tuvo una gran acogida, eclipsando incluso al disco anterior en términos de promoción y popularidad.