A história por trás
 pittima no es una canción cualquiera dentro de Crêuza de mä, el disco que De André grabó en genovés. Suena a un lamento que se arrastra entre el Medioevo y el presente, como si el tiempo se hubiera detenido en los puertos de Genova donde las palabras se mezclan en un caldo de culturas antiguas. No es solo la letra lo que atrapa, sino ese aire de balada marinera que De André y Mauro Pagani lograron con instrumentos que parecen sacados de un mercado de Milano medieval: laúd, acordeón y percusiones que golpean como olas. La voz de De André, rasposa y grave, se enreda en las sílabas del dialecto, haciendo que cada palabra suene a historia contada al oído de alguien que no quiere olvidar.
La canción nació en 1984, cuando De André ya llevaba décadas explorando las voces de los que nadie escuchaba. Crêuza de mä fue su primer disco enteramente en genovés, un riesgo que pagó con creces: no solo por la musicalidad, sino porque el idioma se convirtió en un personaje más de la canción. Dischi Ricordi la publicó sin grandes expectativas comerciales, pero el público y la crítica la recibieron como un hallazgo. Con sus 3:44 de duración, Â pittima no busca impresionar con virtuosismos, sino arrastrarte a un mundo donde las palabras tienen peso de moneda antigua y el ritmo te hace caminar por callejones donde el eco de los mercaderes de siglos pasados aún resuena.