La historia detrás
Veneno, según DoReSol
Esta canción se destaca por su mezcla de ritmos que no encajan en un molde fijo. El tema arranca con un aire que recuerda a los años sesenta, pero en el minuto dos ya se desvía hacia un territorio más oscuro y pegajoso, donde la guitarra eléctrica y el piano se entrelazan con una base rítmica que no sigue el compás tradicional. Es como si Calamaro hubiera tomado un camino que no estaba en el mapa, pero que al final suena exactamente como debía sonar.
La grabación de Veneno ocurrió en un momento en que Calamaro ya llevaba años moviéndose entre bandas de rock, blues y hasta grupos que imitaban a The Platters. Antes de esto, había pasado por formaciones como Raíces en Uruguay, donde tocó el teclado, y luego por la Chorizo Colorado Blues Band junto a Augusto Gringui Herrera. Más tarde, su camino lo llevó a tocar con músicos como Héctor Zeta Bosio y Gustavo Cerati en proyectos como The Morgan y Stress, este último el germen de lo que después sería Los Estereotipos. Pero aquí, en Veneno, no hay etiquetas: solo hay una canción que suena a experiencia pura, grabada sin filtros para que el sonido respirara.
Del álbum
Honestidad brutal
Andrés Calamaro · 1999 · Track 15
Datos
Créditos
Letra Andrés Calamaro
Música Andrés Calamaro, Gringui Herrera, Gabriel Carámbula