La historia detrás
The Look, según DoReSol
Cuando Per Gessle se sentó a experimentar con su nuevo sintetizador Ensoniq ESQ-1, probablemente no imaginó que de ese ejercicio nacería una canción que resonaría a nivel mundial. El punto de partida fue una línea de bajo repetitiva, un patrón A–G–D que se convirtió en el esqueleto de The Look. La inspiración rítmica llegó del lado de ZZ Top, y esa pulsación constante, casi hipnótica, se siente desde el primer segundo. Las primeras frases, esas que hablan de "caminar como un hombre, golpear como un martillo", nacieron casi como un apunte para no perder el pulso, pero terminaron quedándose, aportando esa energía cruda que, según Gessle, tenía un "gran groove" y un aire "pseudo-psicodélico". Intentó reescribirlas, pero la magia ya estaba ahí, y la clave fue equilibrar esa intensidad con el resto de la letra.
La grabación de The Look, que ocurrió entre mayo y agosto de 1988 en los EMI Studios de Estocolmo y Trident II Studios en Londres, buscó un sonido distinto al del debut de Roxette. En lugar de la "banda en vivo", se apostó por la electrónica. Anders Herrlin, bajista de la anterior banda de Gessle, Gyllene Tider, fue clave programando una batería digital con ocho bombos distintos solo en la introducción, además de otros efectos sonoros. El guitarrista Jonas Isacsson también dejó su marca, creando un riff principal que, según cuenta la historia, ya había compuesto antes y que, al escucharlo durante la grabación, hizo que todos en el estudio —incluyendo al productor Clarence Öfwerman y al ingeniero Alar Suurna— se entusiasmaran de inmediato. La idea original era que Marie Fredriksson cantara esta canción, incluso se grabó una demo con esa intención y el título "He's Got the Look", pero Gessle sintió que no encajaba del todo con su estilo, así que él mismo tomó el micrófono. El resultado fue un tema con una "energía especial" que, según Gessle, "se destacaba" y que, a pesar de que él la cantara, "a todos les encantó". Este tema, lanzado a principios de 1989, se convirtió en un éxito internacional, alcanzando el número uno en 25 países y siendo el primer sencillo de Roxette en liderar el Billboard Hot 100 de Estados Unidos.
Del álbum
Look Sharp!
Roxette · 1988 · Track 1
Datos
Créditos
Música Per Gessle