La historia detrás
The Final Countdown, según DoReSol
La primera vez que escuchás The Final Countdown, el riff inicial de sintetizador te golpea como un disparo al vacío. No es un solo de guitarra ni un redoble de batería lo que abre la canción, sino ese sonido electrónico que parece venir de otra galaxia, como si alguien hubiera conectado un teclado a un cohete. Joey Tempest lo compuso entre 1981 y 1982 en un Korg Polysix que tomó prestado, y años después, cuando el bajista John Levén le sugirió convertirlo en una canción, el resultado fue ese himno que no necesita introducción: arranca con todo y no para hasta que el último acorde se desvanece. La letra, inspirada en Space Oddity de David Bowie, habla de despedidas y viajes, pero en el escenario suena como una cuenta regresiva para algo más grande que una canción. Hoy, ese riff inicial sigue siendo usado en estadios para enardecer multitudes, como si cada vez que lo tocan, el público sintiera que está a punto de despegar.
La grabación de The Final Countdown fue un rompecabezas logístico: la banda pasó por cuatro estudios en dos continentes entre septiembre de 1985 y marzo de 1986. En Powerplay (Zúrich), Soundtrade (Estocolmo), Mastersound (Atlanta) y Fantasy (Berkeley), el productor Kevin Elson —que ya había trabajado con Journey y Lynyrd Skynyrd— mezcló el sonido de Europe con capas de sintetizadores Yamaha DX7, Roland Juno 60 y PPG Wave, dándole a la canción ese brillo futurista que la hizo sonar como un tema de ciencia ficción. Cuando Epic Records propuso lanzar The Final Countdown como primer sencillo, la banda dudó: algunos preferían Rock the Night, pero el riff de Tempest terminó imponiéndose. El resultado fue un éxito inesperado: número 8 en el Billboard Hot 100, número 1 en 25 países y certificado oro en Reino Unido en 1986. Hasta el luchador Bryan Danielson lo usó como entrada en Ring of Honor, y en 1999, un remix llamado The Final Countdown 2000 —producido por Brian Rawling— generó revuelo por un error de impresión que omitió una letra en el título. Más de tres décadas después, sigue siendo la canción que define a la banda.
Del álbum
The Final Countdown
Europe
Datos
Créditos
Letra Joey Tempest
Música Joey Tempest