La historia detrás
La soledad, según DoReSol
La soledad tiene un aire que no se parece a nada más en el disco. No es solo la duración —cinco minutos y dieciséis segundos— lo que la hace destacar, sino cómo ese tiempo se estira sin perder intensidad. El tema arranca con una base rítmica que oscila entre el rock y el reggae, pero en lugar de caer en repeticiones predecibles, los cambios de tempo le dan un movimiento orgánico, como si respirara. El bajo y la guitarra dialogan en un patrón que se repite, pero nunca de la misma manera: a veces se acelera, otras se relaja, y en el medio queda ese espacio donde la voz de Emiliano Brancciari entra con una melodía que parece surgir de la nada. No es una canción que se escuche de un tirón; exige atención, y eso es justo lo que la hace especial.
El tema se grabó en dos estudios distintos y en dos ciudades: la mayor parte de las pistas se registraron en Santiago de Chile durante marzo de 2002, bajo la batuta de Mariano Pavéz, mientras que la canción Clara se terminó en Montevideo, en abril del mismo año, con Álvaro Reyes al mando. El disco, Este fuerte viento que sopla, se presentó ese octubre en el Teatro de Verano de la capital uruguaya, y marcó un giro en el sonido de la banda: después de años de ensayar en locales como La Zapada o La salida de Abril, por fin tenían material para mostrar. No Te Va Gustar ya no era un grupo de tres, sino una formación más amplia, con metales y percusión que le daban ese color tan particular. La soledad no fue la excepción: su estructura, con esos vaivenes rítmicos, refleja bien ese momento de búsqueda que vivía la banda.
Del álbum
Este fuerte viento que sopla
No Te Va Gustar · 2002 · Track 9
Datos
Créditos
Letra Emiliano Brancciari
Música Emiliano Brancciari