La historia detrás
Como brillaba tu alma, según DoReSol
Esa canción que abre Este fuerte viento que sopla no pasa desapercibida: suena a un atardecer en la costa con el viento pegando en la cara, pero también a ese momento en que una melodía te agarra y no te suelta. No es solo el ritmo —ese vaivén entre lo urgente y lo relajado— sino cómo la voz de Emiliano Brancciari se balancea entre el susurro y el grito, como si estuviera contando algo que le duele pero que no puede callar. El bajo de Mateo Moreno marca el pulso con una precisión que no se pierde en ningún momento, incluso cuando la percusión de Gonzalo Castex y los vientos de Martín Gil y Denis Ramos le dan ese aire de murga que desarma cualquier idea de que el rock uruguayo suena a lo mismo de siempre.
La grabaron en Santiago de Chile en marzo de 2002, excepto Clara que quedó registrada en Montevideo un mes después. El proceso fue intenso: ensayaron en dos lugares distintos, mezclaron en Clio con Joaquín García y Mariano Pavéz, y cuando salió el disco, lo presentaron en el Teatro de Verano de Montevideo. Para entonces, la banda ya había dejado atrás ese nombre "malo" que tenían al principio y se movía entre influencias que van desde The Beatles hasta los ritmos locales más pegajosos. La canción en sí dura 4:09, pero en esos minutos caben más capas de lo que parece: el ska que se asoma, el reggae que relaja, y esa letra que no necesita adornos para ser contundente.
Del álbum
Este fuerte viento que sopla
No Te Va Gustar · 2002 · Track 1
Datos
Créditos
Letra Emiliano Brancciari
Música Emiliano Brancciari