La historia detrás
Tenés que saltar, según DoReSol
La canción Tenés que saltar es de esas piezas que se enganchan desde los primeros segundos. El tema arranca con un ritmo acelerado que mezcla guitarras punzantes y un bajo que empuja sin parar, pero lo que más destaca es ese cambio inesperado de compás que rompe la tensión justo antes del estribillo. No es un truco cualquiera: ese quiebre le da un aire de urgencia, como si la banda estuviera corriendo contra algo que no se ve pero se siente. La voz de Emiliano Brancciari entra con un fraseo que oscila entre lo juguetón y lo desafiante, y en menos de cuatro minutos ya estás moviendo los pies sin poder evitarlo.
El disco Este fuerte viento que sopla —segundo de No Te Va Gustar— se grabó a caballo entre dos ciudades: Santiago de Chile y Montevideo. La mayoría de las canciones se armaron en los estudios de Mariano Pavéz en la capital chilena durante marzo de 2002, pero Clara tuvo su propia sesión en La Zapada, con Álvaro Reyes al mando. El proceso no fue sencillo: entre ensayos en La salida de Abril y La Zapada, la banda probó con ritmos que van del ska al reggae, pasando por el rock más crudo y hasta destellos de murga. El resultado fue un álbum que no se queda quieto, y Tenés que saltar es el ejemplo perfecto de esa búsqueda. Cuando lo presentaron en el Teatro de Verano de Montevideo en octubre de ese año, ya se notaba que no era un disco cualquiera: tenía algo que invitaba a moverse, a seguir el ritmo sin pensar demasiado. La masterización en Clio (Santiago) cerró el proceso, dándole ese brillo final que hace que el tema suene tan vivo.
Del álbum
Este fuerte viento que sopla
No Te Va Gustar · 2002 · Track 2
Datos
Créditos
Letra Emiliano Brancciari
Música Emiliano Brancciari