La historia detrás
Cuando te sumergís en Isn’t It a Pity (version two), te encontrás con una pieza que, a pesar de su duración de 4:51, despliega una atmósfera profunda y reflexiva. La grabación, co-producida por George Harrison y Phil Spector, sugiere una búsqueda sonora que va más allá de lo convencional. Esta versión particular, que forma parte del álbum All Things Must Pass, es un reflejo de un momento crucial en la carrera de Harrison, justo después de la disolución de The Beatles en abril de 1970. Es interesante notar que varias de las canciones incluidas en este trabajo, como Isn’t It a Pity y la que da título al disco, habían sido consideradas para lanzamientos de The Beatles pero no llegaron a concretarse en ese entonces.
El álbum All Things Must Pass, lanzado en noviembre de 1970 como un extenso triple disco, marcó el primer gran proyecto en solitario de George Harrison. En él se percibe la influencia de sus colaboraciones musicales previas con artistas como Bob Dylan, The Band, Delaney & Bonnie and Friends y Billy Preston entre 1968 y 1970. Este período fue clave para su desarrollo como artista independiente, consolidando su voz y estilo propio, más allá de su rol dentro de la banda. El sonido característico de la guitarra slide de Harrison se hace presente, junto con temáticas espirituales que se convertirían en un sello distintivo de su obra posterior.