La historia detrás
Cuando te sumergís en *If You Have to Ask*, notás cómo la base rítmica te atrapa de inmediato. La guitarra presenta un patrón minimalista y con esa textura particular del *funk*, mientras la batería marca un pulso con acentos sutiles que le dan un aire muy distintivo. El bajo, por su parte, se mueve con una línea más elaborada que complementa la estructura. Las letras en las estrofas parecen un flujo de ideas que se van sucediendo sin un orden aparente, casi como un torrente de pensamientos, y es en el estribillo donde se revela la clave: "Si tienes que preguntar, nunca lo sabrás". Es interesante escuchar al final de la canción cómo, tras el solo de guitarra de John Frusciante, se oye claramente a quienes estaban en la sala aplaudir. Lo llamativo es que no intentaron borrar ese aplauso ni regrabarlo, sino que lo dejaron tal cual, sumándose a otros sonidos accidentales que quedaron en el álbum.
Esta canción fue grabada en Los Angeles, California, en The Mansion, entre febrero y marzo de 1991. Fue lanzada en Europa y Australia en 1993 como el quinto y último corte del álbum Blood Sugar Sex Magik. El video musical que acompaña a *If You Have to Ask* se compuso enteramente de imágenes en vivo de la banda durante un concierto en Wellington, Nueva Zelanda, en 1992, sobre las cuales se superpuso la versión de estudio de la canción. Este video es particular porque muestra al guitarrista Arik Marshall, quien también participó en el video de Breaking the Girl. A pesar de su presencia, el video de *If You Have to Ask* tuvo poca difusión en televisión y, curiosamente, ni la canción ni su video aparecieron en el álbum recopilatorio Greatest Hits de la banda. Junto con Aeroplane, de 1995, fue uno de los dos videos de la etapa con Warner Bros. que no se incluyó en la aplicación oficial del grupo. Desde su lanzamiento, *If You Have to Ask* se ha mantenido como una presencia constante en los conciertos de los Red Hot Chili Peppers, habiendo sido interpretada en 293 ocasiones.