Este trabajo contiene canciones que se volvieron fundamentales para la banda. "Give It Away" fue uno de los primeros sencillos que capturó la atención, mostrando una energía cruda y un groove distintivo. Pero fue "Under the Bridge" la que demostró la versatilidad del grupo, una balada inesperada que conectó profundamente con el público y se convirtió en uno de sus temas más reconocidos. El álbum también incluye otras piezas clave como "Suck My Kiss" y "Breaking the Girl", que consolidaron la identidad sonora que Rick Rubin ayudó a moldear, buscando un sonido más directo y menos recargado que en producciones anteriores. La grabación de Blood Sugar Sex Magik, a pesar de su éxito, también fue testigo de la salida de John Frusciante en 1992, aunque su regreso años después, en 1998, sería fundamental para la banda.
El impacto de Blood Sugar Sex Magik fue considerable. Se estima que vendió más de siete millones de copias solo en Estados Unidos, abriendo las puertas a una popularidad masiva y al reconocimiento de la crítica. El álbum se mantuvo en las listas de Billboard durante catorce meses, y para 1999, se posicionó como el segundo disco más vendido de la banda, superado solo por Californication. La dedicatoria del álbum a Mike Watt, bajista y cantante de punk, subraya las raíces y las influencias que nutrieron este proyecto. La negociación para firmar con Warner Bros. Records también tuvo sus particularidades, con Mo Ostin de la discográfica mostrando una actitud de apoyo genuino hacia la banda, incluso cuando estaban negociando con otra compañía.