La historia detrás
The Kinks tienen esa canción, I Took My Baby Home, que dura un minuto y cuarenta y nueve segundos. La tocan como si fuera una historia de alguien que se fue de casa, se fue lejos, y luego volvió. La voz se pone más suave, como si estuviera hablando en un cuarto vacío, mirando hacia atrás. No es una canción de rock fuerte, más bien es una canción de alguien que se pregunta si lo que hizo fue correcto. La letra va de un hombre que se lleva a su novia a casa, pero no parece feliz. Es como si estuviera diciendo: "La tomé a casa, pero no sé si fue lo mejor". La melodía es sencilla, casi como una canción de balada, pero con esa base de guitarra que los Kinks saben hacer. La gente la escucha mucho, más de cincuenta mil veces en Last.fm, pero no es la canción más famosa de la banda. Es una de esas que te dejan pensando, aunque no te diga mucho. ↓ Saltar a los acordesIntro
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