La historia detrás
High Hopes, según DoReSol
Cuando te encontrás con *High Hopes*, la última pieza de *The Division Bell*, es inevitable sentir que estás llegando al final de un viaje. No es solo el cierre de un álbum, sino que se percibe como una reflexión profunda sobre el camino recorrido. La letra, escrita por David Gilmour y Polly Samson, nos lleva a recordar los inicios, a esa época en Cambridge antes de que la música se convirtiera en su destino. Menciona lugares como "Long Road" y "The Cut", y también a la ciudad misma como un sitio de "imanes y milagros". Es una mirada autobiográfica, cargada de lo que se ha ganado y lo que se ha perdido a lo largo de la vida. Gilmour mismo ha comentado que la canción se enfoca más en sus primeros años y en dejar atrás su ciudad natal, que en las supuestas divisiones que surgieron en los comienzos de Pink Floyd. Hay un eco en la frase final, "The endless river/Forever and ever", que nos recuerda a "Float on a river/Forever and ever" de "See Emily Play", un tema de 1967, y que incluso inspiró el título del último álbum de estudio de la banda, *The Endless River*, lanzado en 2014.
La grabación de *High Hopes* tuvo lugar entre enero y diciembre de 1993 en el estudio Astoria de Londres. El sonido de una campana de iglesia, que marca un tono 'C' y aparece a lo largo de la pieza (excepto en una sección donde modula a Mi menor para un solo de guitarra), se tomó de un disco de efectos de sonido, y tiene una conexión con "Fat Old Sun". Los sonidos de pájaros y el zumbido de moscas también nos remiten a "Grantchester Meadows", de 1969. La versión que aparece en el álbum se lanzó como sencillo el 10 de octubre de 1994, y contó con un video musical dirigido por Storm Thorgerson. Este video, además de mostrar imágenes de la campiña inglesa y la Ely Cathedral (que también aparece en la portada del álbum), está lleno de referencias a Cambridge, la ciudad donde crecieron Syd Barrett, Roger Waters y David Gilmour, con detalles como bufandas de colegio, bicicletas y góndolas en el río. Incluso se ve un busto sobredimensionado de Syd Barrett. Al final de la canción, tras el desvanecimiento de las campanas, encontramos una pista oculta: una breve llamada telefónica entre el manager de la banda, Steve O'Rourke, y el hijo de Gilmour, Charlie. Una versión temprana de la canción apareció en la caja recopilatoria *The Later Years* de 2019, y se distingue por tener el solo final ejecutado con una guitarra eléctrica convencional en lugar de una lapsteel.
Del álbum
p·u·l·s·e
Pink Floyd · 1995 · Track 10
Datos
Créditos
Letra David Gilmour, Polly Samson
Música David Gilmour