Inicio · Canciones · Café Tacvba · El metro
La historia detrás
El metro, según DoReSol
La primera vez que escuchás El metro te das cuenta de que no es una canción cualquiera: el bajo suena como un tren en movimiento, el acordeón se enreda en el ritmo y la voz de Rubén Albarrán —firmando como Cosme en los créditos— se balancea entre lo juguetón y lo melancólico. No es solo el sonido lo que la hace especial, sino cómo ese sonido cuenta una historia: la de un viaje cotidiano, de esos que hacemos sin pensar, pero que aquí se convierten en algo casi cinematográfico. El riff inicial, ese que parece imitar el traqueteo de las vías, no es un adorno: es el corazón de la canción y el que te engancha desde los primeros segundos.
Grabada en Cuernavaca, Morelos, en 1994, El metro nació en el segundo disco de Café Tacvba, un álbum que la banda y Gustavo Santaolalla produjeron ellos mismos, sin estudios de lujo ni correcciones digitales. Fue un trabajo hecho con lo que tenían a mano, y sin embargo, el resultado suena fresco, como si el tiempo no hubiera pasado. La canción dura 3:46, justo el tiempo necesario para que el viaje termine donde empezó, pero con la sensación de que algo cambió. Warner Music Group la lanzó ese mismo año, y aunque no fue el único tema destacado del disco, su energía la convirtió en un punto de referencia para quienes buscaban algo distinto en el rock en español.
Del álbum
Re
Café Tacvba · 1994 · Track 9
Datos