La historia detrás
Crawling King Snake, según DoReSol
Esta canción existe en versiones que se pasan de mano en mano como un secreto entre músicos, y Crawling King Snake es de esas que nunca se apagan. Nació como un tema de Delta blues en los años 20, pero su forma más reconocible llegó en 1941 cuando Big Joe Williams la grabó en Chicago con una guitarra de nueve cuerdas y un ritmo que parece arrastrarse como el animal del título. Lo curioso es que Tony Hollins, otro bluesman del Delta, ya había grabado una versión distinta en junio de ese mismo año, y esa versión fue la que John Lee Hooker tomó como base cuando llegó a Detroit en los 40. Hooker lo admitió sin rodeos: "Le copié Crawling King Snake a él". Cuando Hooker la grabó en 1949 para Modern Records, el tema explotó en las radios de Estados Unidos y llegó al puesto seis en el Billboard R&B, convirtiéndose en uno de sus mayores éxitos.
Treinta años después, The Doors la rescataron para su álbum L.A. Woman de 1971, el último que grabaron con Jim Morrison en vida. Morrison, que siempre tuvo un oído atento al blues, propuso incluirla en el disco después de años escuchando versiones de Hooker. La grabación en California contó con Jerry Scheff en el bajo y Marc Benno en la guitarra rítmica, pero lo más llamativo es que la versión de los Doors dura cinco minutos y un segundo, casi el doble que la original de Hooker. El álbum, grabado sin el productor habitual y con un sonido crudo que buscaba recuperar el espíritu del blues, terminó siendo un puente entre el rock psicodélico de los 60 y el rock sureño que vendría después. La canción, con su groove hipnótico y esa letra que suena a advertencia, encajó perfectamente en ese clima.
Del álbum
L.A. Woman
The Doors · 1971
Datos
Créditos
Letra John Lee Hooker
Música John Lee Hooker