Traducción literaria al español — fiel al sentimiento del autor, no es cantable.
Traducción literaria al italiano — fiel al sentimiento del autor, no es cantable.
Traducción literaria al portugués — fiel al sentimiento del autor, no es cantable.
La historia detrás
El tercer álbum de estudio del músico británico George Harrison, titulado "All Things Must Pass" (en español: "Todas las Cosas Deben Pasar"), fue lanzado por Apple Records el 30 de noviembre de 1970, poco después de la disolución de The Beatles. Este trabajo reflejó las influencias musicales que Harrison había desarrollado entre 1968 y 1970, paralelamente a su participación en la famosa banda. Contó con la colaboración de músicos como Eric Clapton, Delaney & Bonnie y Billy Preston. El álbum marcó un punto de inflexión en su carrera, destacando su crecimiento como compositor más allá del rol secundario que tenía junto a John Lennon y Paul McCartney, y consolidando un trasfondo espiritual que caracterizaría su obra futura. La grabación de "All Things Must Pass" comenzó en mayo de 1970, dos meses después de la separación de The Beatles, en los Estudios Abbey Road de Londres, bajo la producción de Phil Spector. Harrison se rodeó de amigos y músicos destacados, incluyendo a Eric Clapton, su excompañero Ringo Starr, Gary Wright, Billy Preston, Klaus Voormann, John Barham y Pete Drake, entre otros. El álbum fue innovador al incluir tres discos de vinilo: dos con canciones originales y un tercero titulado "Apple Jam", que contenía improvisaciones musicales. Este formato lo convirtió en el primer álbum triple de un artista de rock. Tras su lanzamiento, "All Things Must Pass" recibió críticas positivas tanto del público como de la prensa especializada. Ben Gerson, de la revista Rolling Stone, describió el sonido del álbum como "wagneriano, bruckneriano, la música de la cima de las montañas y los vastos horizontes". Con el tiempo, ha sido reconocido como un precursor del dream pop y ha influido en el desarrollo del art-rock y el folk progresivo. Comercialmente, el álbum alcanzó el primer lugar en las listas de ventas de varios países, incluyendo la Billboard 200 y la UK Albums Chart. En 2001, tras su reedición, la RIAA lo certificó con seis discos de platino. En 2020, la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 368 de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos. El periodista británico John Harris señaló que el origen de "All Things Must Pass" se remonta a una visita de Harrison a Estados Unidos a finales de 1968, después de las sesiones de grabación del White Album de The Beatles. Durante su estancia en Woodstock en noviembre, Harrison forjó una estrecha amistad con el músico estadounidense Bob Dylan y observó la dinámica interna del grupo canadiense The Band, donde todos los miembros participaban equitativamente en las decisiones musicales, en contraste con el dominio de Lennon y McCartney en The Beatles. Después de esta experiencia, Harrison experimentó un aumento en su capacidad para componer y un renovado interés por la guitarra, tras haber dedicado tres años al estudio del sitar con su gurú espiritual y amigo Ravi Shankar. Además de ser uno de los pocos músicos que coescribió canciones con Dylan, junto a Robert Hunter y Jacques Levy, Harrison colaboró con Eric Clapton en la canción "Badge", un sencillo para el grupo de Clapton, Cream, lanzado en la primavera de 1969.