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🇬🇧 Reino Unido · 1968 — presente

Yes

Yes no es solo una banda, es una arquitectura de sonidos donde cada instrumento parece dialogar en otro idioma. Sus canciones no se tocan: se respiran, se expanden como paisajes que cambian de forma sin perder su esencia. El bajo de Chris Squire no sigue el ritmo, lo sostiene con líneas melódicas que se entrelazan con las voces de Jon Anderson, creando capas de armonías que desafían la gravedad. Los teclados no decoran: construyen catedrales sonoras, como en Fragile, donde Rick Wakeman convirtió los sintetizadores en orquestas. Y la batería de Bill Bruford no marca el compás, lo desafía con ritmos que se mueven en 5/4 o 7/8, como si el tiempo mismo fuera maleable. Eso es lo que define su sonido: una obsesión por la complejidad que, irónicamente, nunca suena forzada.

El punto de quiebre llegó con The Yes Album en 1971. Hasta entonces, la banda mezclaba covers con ideas propias, pero en ese disco encontraron su voz: canciones como Yours Is No Disgrace demostraron que podían escribir himnos que duraban ocho minutos sin perder gancho. Dos años después, Close to the Edge llevó esa ambición al extremo. La suite homónima, dividida en tres movimientos, es un viaje sin mapa donde los cambios de tempo y las modulaciones de acordes se suceden como olas en un océano. Wakeman, recién incorporado, aportó un virtuosismo que elevó el teclado a la altura de la guitarra, algo poco común en el rock de la época. Ese álbum los consagró como arquitectos del rock progresivo, pero también los marcó: a partir de ahí, cada disco sería una apuesta más arriesgada.

1 Álbumes
9 Canciones
2M Oyentes/mes

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Canciones esenciales

1 álbum|es · 1983

Discografía completa

Datos, premios, miembros y más

Más sobre Yes

Biografía

Lo interesante es cómo Yes navegó entre la experimentación y la accesibilidad sin traicionar su ADN. Después del exceso conceptual de Tales from Topographic Oceans en 1973 —un disco de cuatro suites interminables que dividió a fans y críticos—, la banda dio un giro inesperado con Going for the One en 1977. En plena era punk, cuando el rock progresivo era visto como un dinosaurio, ellos apostaron por melodías más directas sin abandonar su esencia. Awaken, con su crescendo coral y su solo de guitarra de Steve Howe, se convirtió en una de sus obras más celebradas. Y luego vino 90125 en 1983, donde Trevor Rabin los llevó al terreno del pop-rock sin perder la complejidad rítmica. Canciones como Owner of a Lonely Heart demostraron que podían sonar en la radio y, al mismo tiempo, desafiar al oyente con cambios de compás ocultos.

Su legado no está en los récords, sino en cómo redefinieron lo que podía ser una canción. El Rock and Roll Hall of Fame los incluyó en 2017, pero su verdadero premio es que bandas de todos los géneros —del metal al jazz— siguen estudiando sus estructuras. Y aunque Chris Squire y Alan White ya no estén, la banda sigue en pie, preparando Aurora para 2026. Porque Yes no es solo historia: es un recordatorio de que la música, cuando se construye con paciencia y audacia, puede ser infinita.

Datos

Nacimiento
1 ene 1968
País
🇬🇧 Reino Unido
Género
Rock progresivo