El nombre del álbum no era nada especial, era el código de catálogo de Atco Records, la empresa que lo publicó. Pero el sonido sí lo era. Owner of a Lonely Heart fue el primer tema que llegó al número uno en Estados Unidos, algo que nunca había pasado antes. Ese éxito arrastró al disco al top cinco de las listas de álbumes, y terminó vendiendo más de tres millones de copias allí, algo que no había logrado antes.
El resto de las canciones también tuvo buena recepción. It Can Happen y Leave It llegaron a posiciones altas en los charts. El álbum duró 44 minutos y 34 segundos, y se grabó en dos estudios de Londres. Fue el primer disco de Yes que se vendió en grandes cantidades, y el que más se escuchó en la radio.