El álbum generó un total de seis sencillos, incluyendo el dueto I Know Him So Well junto a su madre, Cissy Houston. Cuatro de estos sencillos alcanzaron la cima de la lista estadounidense Billboard Hot 100, un logro que empató el récord de álbumes de estudio de una artista femenina con más números uno, igualando a Faith de George Michael lanzado ese mismo año. Whitney se mantuvo en el primer puesto de la lista de álbumes Americana Billboard 200 por once semanas, y su primer sencillo, I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me), llegó al número uno en al menos 13 países, incluyendo Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido.
Comercialmente, Whitney fue un éxito rotundo, obteniendo la certificación de diamante por la Recording Industry Association of America por ventas equivalentes a diez millones de copias en Estados Unidos. A nivel mundial, se estima que ha vendido más de veinticinco millones de copias, convirtiéndose en uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos. Su impacto fue tal que en 1989 se lanzó también en la República Democrática Alemana.