Con la intención de explorar nuevos caminos musicales, Sabina buscó una propuesta más ecléctica para Esta boca es mía. El álbum se caracteriza por una notable variedad de estilos e influencias, y por las colaboraciones de figuras destacadas como Rosendo Mercado y el reconocido cantante cubano Pablo Milanes. Se pueden apreciar claras influencias del rock 'n roll en algunas pistas, mientras que otras se inclinan hacia lo latino, incorporando elementos de salsa y bolero. De este trabajo se desprendieron cuatro sencillos. El primero y quizás el más emblemático, Por el bulevar de los sueños rotos, se consolidó como una de las piezas más representativas de Sabina. La canción, que evoca un marcado espíritu mexicano, fue concebida como un homenaje a Chavela Vargas, a quien Sabina consideraba una influencia. En ella, se hacen referencias a artistas como Frida Kalho y Diego Rivera, y a elementos de la cultura mexicana. El video musical de este tema, dirigido por Juanma Bajo Ulloa, también recreó una atmósfera típicamente mexicana.
Otro tema destacado del disco es Esta noche contigo, una canción de amor que abría el álbum y que fue lanzada como segundo sencillo. Aunque tuvo una buena acogida, no alcanzó la popularidad de Por el bulevar de los sueños rotos. El tercer sencillo fue El blues de lo que pasa en mi escalera, una pieza de hard rock con una narrativa peculiar donde el cantante relata historias pasadas y presentes de personas de su infancia con las que aún mantenía contacto. Los temas centrales de esta canción giran en torno a relaciones sentimentales, ruina económica y el ascenso inmerecido de algunos individuos. El álbum fue grabado en los Cinearte Studios de Madrid bajo el sello Ariola, y se nutrió de géneros como el hard rock, pop rock, country y salsa, mostrando la amplitud sonora que buscaba Sabina en esta etapa de su carrera.