Las sesiones de preproducción, que tuvieron lugar entre julio y agosto de 1989, fueron cruciales para dar forma al material del disco. En ellas se gestaron melodías melancólicas y letras más introspectivas, junto a ritmos pensados para el baile, impulsados por sintetizadores y baterías programadas. Temas como "En forma de pez" y "Ella espera" nacieron en este período. La grabación formal en Los Ángeles, con Jorge González viajando solo debido a problemas de visado de los otros miembros, contó con la experiencia de Santaolalla para lograr un pulido sonido que fusionaba melodías electrónicas con arreglos pop, e integraba instrumentos regionales para darle una identidad latinoamericana distintiva.
Corazones resonó fuertemente en Chile, alcanzando ventas considerables y certificaciones de platino. El impulso comercial se vio fortalecido por la difusión en MTV Latin America del sencillo principal, "Tren al Sur". Hoy en día, el álbum es reconocido por capturar el ambiente de la época post-dictadura en Chile y por haber influenciado a artistas posteriores. Canciones como "Estrechez de corazón", con sus letras sobre desengaños, o "Corazones rojos", que aborda el machismo, reflejan el contexto social y personal de la banda. La duración total del álbum es de 45:19, y fue lanzado bajo el sello EMI, con distribución de Capitol Records.