12 canciones
Sobre el álbum
Autoamerican, según DoReSol
El disco arranca con Europa, una obertura instrumental con cuerdas y electrónica que termina con la voz de Debbie Harry recitando sobre cultura automotriz. De ahí, el viaje sigue por caminos inesperados: The Tide Is High, un cover del tema de los Paragons que los llevó al primer puesto en EE.UU. y Reino Unido; Rapture, donde fusionaron funk, jazz y el entonces naciente rap para crear el primer tema de ese género en llegar al número uno en las listas estadounidenses; y Faces, con influencias de blues y saxofón. Hasta cerraron con Follow Me, un tema de Camelot que redondeó la idea de un álbum que no se quedaba en un solo estilo. La banda tocó con músicos como Tom Scott en saxos y Wah Wah Watson en guitarras, mientras Chris Stein bromeaba sobre manejar entre "coches de películas de ciencia ficción" para llegar al estudio.
La recepción fue inmediata: Autoamerican llegó al tercer puesto en Reino Unido, séptimo en EE.UU. y octavo en Australia. Las reediciones posteriores —en 1994 y 2001— agregaron versiones extendidas de Rapture y mezclas de otros éxitos, como Call Me. Pero más allá de los números, lo notable fue cómo el disco capturó un momento en que el pop podía ser experimental sin perder su gancho. Stein lo resumió años después: "No buscábamos sonar profundos, solo queríamos que cada canción sonara como algo que nadie más había hecho". Y vaya si lo lograron.