La composición de 21 comenzó en abril de 2009, mientras Adele aún estaba en la relación que inspiró el álbum. Inicialmente, buscaba crear un sonido más optimista y contemporáneo, pero las sesiones de estudio no resultaron fructíferas. Fue tras la separación que la producción cobró vida, canalizando su tristeza en las canciones. Colaboró con varios productores y compositores, entre ellos Rick Rubin, Paul Epworth y Dan Wilson, lo que aportó una diversidad de estilos a las pistas.
El impacto de 21 fue monumental, superando las expectativas comerciales de su sello independiente, XL Recordings. El álbum alcanzó el primer puesto en más de 30 países y se convirtió en el más vendido a nivel mundial en 2011 y 2012. En el Reino Unido, es el álbum más vendido de un artista solista y ha mantenido el récord de 23 semanas en la cima de la lista de álbumes, una hazaña que lo distingue entre las artistas femeninas. En Estados Unidos, se mantuvo en el primer lugar del Billboard 200 durante 24 semanas, estableciendo un nuevo récord para una artista femenina. Con más de 31 millones de copias vendidas, 21 no solo es uno de los álbumes más vendidos del siglo XXI, sino que también ha sido aclamado por su producción sutil y la poderosa interpretación vocal de Adele. Entre sus sencillos destacados se encuentran "Rolling in the Deep", "Someone Like You" y "Set Fire to the Rain", todos alcanzando el número uno en diversas listas internacionales, lo que reafirma su conexión universal con el público.