Inizio · Canzoni · Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota · Nuotatori Professionisti

Luzbelito

di Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota · Album Luzbelito

Nuotatori Professionisti

Durata 4:42

Accordi in preparazione

Non abbiamo ancora analizzato l'audio di questa canzone. Quando sarà pronto, vedrai il player di accordi sincronizzato con il video.

Dall'album

Luzbelito

Luzbelito

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota · 1996 · Track 5

Dati

Duración4:41
ÁlbumLuzbelito
Año1996
ISRCAR5CC9600005

La storia dietro

Nuotatori Professionisti no suena a canción, sino a advertencia. No es un tema que se escuche: es uno que se siente en la nuca cuando alguien te explica cómo funciona el mundo. La letra, escrita por Indio Solari en primera persona, desarma con ironía cortante la idea de que el poder se comparte. No hay héroes ni villanos claros, solo un espejo que refleja a los que siempre ganan: "esos son los *nenes de oro*, los tipos que saben cómo manipular el sistema". La imagen que dispara todo es cruda: ejecutivos tomando champagne desde sus balcones mientras abajo pasa la multitud de Occupy Wall Street, un recordatorio de que, en la práctica, los errores los pagan otros. No hay dramatismo, solo la constatación de que el juego está amañado desde el inicio.

La canción nació en el contexto de Luzbelito, el octavo disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, grabado entre estudios de Buenos Aires, San Pablo y Fort Lauderdale durante 1996. No fue un proceso rápido: el álbum llevó más tiempo que los anteriores, como si cada canción necesitara tiempo para madurar su mordacidad. Nuotatori dura 4:42 y en ese lapso no hay concesiones. La letra, parte de las conversaciones que Solari mantuvo con Marcelo Figueras para el libro Recuerdos que mienten un poco, funciona como un ensayo disfrazado de rock: analiza cómo los medios y el sistema económico se retroalimentan, y por qué la mayoría sigue creyendo en promesas que nunca se cumplen. La frase final —"parecen escritos ayer"— no es exageración: el tema sigue vigente décadas después, como si el tiempo no hubiera pasado para los que siempre ganan.