La historia detrás
Woody Boogie, según DoReSol
La canción Woody Boogie de Baltimora se distingue por un detalle que la hace única: el riff principal repite la risa del personaje Woody Woodpecker, integrada en el coro y en otras secciones del tema. Ese guiño sonoro, repetido con un sintetizador, le da un aire juguetón y reconocible al instante, algo poco común en el Italo disco de la época. La duración de 3:46 no resta energía: la base rítmica avanza con un groove pegajoso, mientras la melodía se balancea entre lo melancólico y lo festivo, algo que el synth-pop de entonces exploraba con menos audacia.
Grabada en el estudio Il Cortile de Milan en 1985, la pista fue el cuarto tema del álbum Living in the Background, lanzado ese mismo año. Aunque el sencillo no logró el mismo impacto que Tarzan Boy en mercados como Estados Unidos o el Reino Unido, en Europa tuvo una recepción más favorable. El videoclip, filmado en una fábrica, muestra a Jimmy McShane —vocalista del grupo— transformando una tarea monótona en una coreografía improvisada, con la participación de otros miembros de la banda, como el productor Maurizio Bassi. La escena culmina con un beso entre McShane y Naimy Hackett, quien también escribió la letra, y un fundido a negro que deja el final abierto. El lado B del vinilo incluyó una versión instrumental, reforzando la idea de que la canción era, ante todo, un experimento sonoro.
Del álbum
Living in the Background
Baltimora · 1985 · Track 4
Datos
Créditos
Música Maurizio Bassi, Naimy Hackett