La historia detrás
Tarzan Boy, según DoReSol
Lo que más salta al tocar Tarzan Boy es ese grito de Tarzán que se cuela en el estribillo como un gancho imposible de ignorar. No es solo un recurso melódico: es la columna vertebral de la canción, ese "¡aaah!" que se repite con una cadencia casi hipnótica y que termina definiendo todo el feel. El resto sigue esa misma línea: una base rítmica electrónica sencilla pero efectiva, letras que no se complican y un sonido que, en su momento, sonó fresco dentro del italo disco de mediados de los 80. Lo curioso es que, aunque la canción parece pensada para ser bailada, ese grito la termina convirtiendo en algo más cercano a un himno que a un tema de pista de baile.
La grabaron en 1985 como el primer sencillo de Living in the Background, el disco debut de Baltimora —un proyecto italiano que, al menos en este tema, funcionó como un reloj—. El tema lo firmaron Maurizio Bassi (que también se encargó de producirlo) y Naimy Hackett, y salió al mercado el 5 de abril de ese año. En Europa pegó fuerte: en Francia se quedó cinco semanas en el primer puesto, en Reino Unido llegó al tercer lugar y en Estados Unidos, aunque tardó un poco más, terminó llegando al puesto 13 del Billboard Hot 100 a principios de 1986. Para 1993, le dieron una segunda vida cuando la incluyeron en la banda sonora de Teenage Mutant Ninja Turtles III y la remezclaron, lo que le permitió volver a entrar en las listas estadounidenses. Lo más llamativo, sin embargo, es que el tema terminó trascendiendo su época: desde entonces, lo han versionado varios artistas y hasta se convirtió en la música de entrada de un luchador de la AEW y en el tema que suena cada vez que el jugador de béisbol Mark Canha sale a batear con los New York Mets.
Del álbum
Living in the Background
Baltimora
Datos
Créditos
Letra Naimy Hackett
Música Maurizio Bassi