La historia detrás
La canción *The Righteous & the Wicked* es la octava pieza del álbum *Blood Sugar Sex Magik*, lanzado en 1991. Este disco marcó un punto de inflexión para los Red Hot Chili Peppers, alejándose de los riffs más pesados del rock y el metal que habían explorado antes, para dar más espacio a las melodías que aportaba el guitarrista John Frusciante. La temática del álbum, y por extensión de esta canción, parece girar en torno a la dualidad entre la paz y la guerra, invitando a la reflexión sobre el estado actual de nuestro planeta y cuestionando dónde se tomaron las decisiones equivocadas. Con una duración de 4 minutos y 8 segundos, su estilo se aleja de la energía cruda para adentrarse en un territorio más introspectivo, aunque sin perder la esencia funk rock que los caracteriza.
Este álbum, producido por Rick Rubin y con Brendan O’Brien como ingeniero de grabación, fue un hito en la carrera de la banda. Fue el disco que los catapultó a una mayor proyección internacional, consolidando su sonido distintivo. La formación que grabó este trabajo incluía a Anthony Kiedis en la voz, John Frusciante en la guitarra, Michael "Flea" Balzary en el bajo y Chad Smith en la batería, un cuarteto que definió una era para los Red Hot Chili Peppers. El álbum en sí mismo es conocido por haber alcanzado el tercer puesto en el listado Billboard 200 en Estados Unidos y por incluir sencillos que se volvieron muy populares.