La historia detrás
Cuando te sumergís en *Southbound Again*, te encontrás con una pieza que te invita a sentir el viaje. No es solo una canción, es una atmósfera que se construye con cada nota. La duración, apenas unos minutos, es suficiente para que la guitarra te envuelva y te lleve por un camino sonoro muy particular. Es uno de esos temas que, aunque no haya sido el gran hit, tiene esa chispa que te hace querer desarmarla nota por nota para entender cómo funciona.
Esta pieza nació en un momento clave para Dire Straits. Fue grabada con Rhett Davies como ingeniero y bajo la producción de Muff Winwood. El álbum que la contiene, el debut homónimo de la banda, vio la luz en 1978. Al principio, el disco no tuvo una recepción masiva, pero todo cambió cuando lanzaron el sencillo *Sultans of Swing* unos cinco meses después. Ese tema fue el que impulsó el álbum a convertirse en uno de los más vendidos. *Southbound Again* formaba parte de esas maquetas que la banda había grabado con sus propios recursos, un reflejo del repertorio que tenían en ese momento.