La historia detrás
Pink Floyd escribió Sorrow como una de sus últimas canciones antes de desbandarse, en el álbum A Momentary Lapse of Reason de 1987. La letra la hizo David Gilmour, aunque admitió que no es su especialidad. Lo curioso es que los primeros versos los tomó de Las uvas de la ira, de John Steinbeck. Luego le puso música, algo que no suele hacer.
La canción se grabó en casa flotante de Nick Mason, la Astoria. Allí, Gilmour tocó casi todo el tema, solo le faltaron unos toques finales. El solo final lo grabó en un barco, con una guitarra Steinberger GL, sin clavijero. La introducción de guitarra se grabó en el Los Angeles Memorial Sports Arena, con un sistema de sonido potente, lo que le dio ese sonido profundo y cavernoso. Gilmour también programó la caja de ritmos, sin usar batería acústica.