La historia detrás
Hay varias formas de entender la historia detrás de Rasguña las piedras, una pieza que Charly García compuso y que el dúo Sui Generis hizo suya. Una de las versiones más impactantes, aunque desmentida por el propio Charly, habla de una novia de Nito que fue enterrada viva y que, al ser exhumada, presentaba marcas de haber intentado salir. Otra interpretación la vincula con el clima de opresión previo al golpe militar en Argentina, imaginando la desesperación de quienes eran encerrados en celdas de aislamiento. También se ha contado como una historia de amor truncada por un muro, donde ella lucha por liberarse y él siente impotencia. Incluso se ha especulado que podría referirse a la separación por el Muro de Berlín y la esperanza de su caída, que ocurrió años después de su grabación. Lo cierto es que la canción, según Troncoso, es un "desesperado canto de amor y libertad".
Esta composición vio la luz en 1973, formando parte del álbum Confesiones de invierno, editado por el sello Talent. Fue uno de los temas que consolidó la fama del dúo y de Charly García, convirtiéndose en una de esas Canciones que se cantan alrededor de fogones y se integran al paisaje cultural. Mucho después, en 2001, Charly García la revisitó para su disco Si - Detrás de las paredes, contando con la colaboración de Gustavo Cerati en guitarras y voces. El impacto de Rasguña las piedras fue tal que en 2002, la revista Rolling Stone y MTV la ubicaron como la tercera mejor canción de rock argentino de todos los tiempos. Además, forma parte de la banda sonora de la película La noche de los lápices.