La historia detrás
Por la ciudad suena a esa mezcla que solo La Vela Puerca logra: el ritmo pegajoso del ska se entrelaza con el peso del rock y la calidez del reggae, pero lo que más salta es el brillo de las trompetas y trombones. No es un tema que se quede en lo instrumental; la canción avanza con una cadencia que parece dibujar el movimiento de una ciudad, como si cada nota fuera un paso por sus calles. El bajo y la batería le dan ese pulso constante, pero son los vientos los que le ponen el color, ese detalle que hace que no suene a nada más.
La historia detrás de Por la ciudad empieza en los estudios donde La Vela Puerca grabó su primer disco, Deskarado, en 1996. El material nació casi por casualidad: el concurso Generación '96 les dio el impulso para grabar, pero fue el sello Obligado Records el que les abrió las puertas con más tiempo en el estudio y la guía de Claudio Taddei, un productor que ya tenía peso en la escena uruguaya. Para cuando el disco llegó a manos de Gustavo Santaolalla, ya había dado la vuelta por Uruguay, Argentina y hasta se había colado en radios de Montevideo con fuerza. Santaolalla no solo remezcló el álbum, sino que lo relanzó en 1999 bajo el sello Surco/Universal, dándole un alcance que antes no tenía. La canción, con sus tres minutos, terminó siendo un reflejo de ese momento: un tema que sonaba a viaje, a movimiento, a esa energía que los llevó de gira por la costa uruguaya, incluso teloneando a Los Piojos en el Teatro de Verano, el escenario que marcó un antes y un después para la banda.