Acordes en preparación
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La historia detrás
Pigs (Three Different Ones), según DoReSol
Cuando Pink Floyd grabó Pigs (Three Different Ones) en 1976, no solo estaban componiendo una canción: estaban construyendo un espejo incómodo para la sociedad británica de los setenta. En el álbum Animals, la banda dividió el mundo en tres grupos —perros, cerdos y ovejas— y los cerdos, en este caso, eran los que manejaban el poder desde las sombras. La canción no habla de un solo tipo de cerdo, sino de tres: el primero es una crítica general a los empresarios que explotan a los demás para enriquecerse; el segundo apunta directamente a Margaret Thatcher, entonces líder de la oposición, retratada con ironía como alguien que dispara con una pistola de juguete; y el tercero se burla de Mary Whitehouse, activista moralista a quien describen como una "ratona de ciudad con complejo de ama de casa", obsesionada por controlar lo que otros hacen en privado. Lo más llamativo no es solo la letra, sino cómo la banda tradujo esa crítica en sonido: David Gilmour usó por primera vez un *talk box* en una guitarra para imitar los gruñidos de los cerdos, un recurso que luego se volvería icónico en su estilo. Pero ahí no termina la rareza: Gilmour también tocó el bajo con púa y se animó a dos solos breves y sincopados, algo poco común para un guitarrista que suele centrarse en las seis cuerdas.
La grabación de Pigs (Three Different Ones) ocurrió entre abril y mayo de 1976 en los recién estrenados Britannia Row Studios de Londres, donde la banda produjo el álbum casi como un experimento en vivo. El resultado fue una canción que en su versión de álbum dura 11 minutos y 28 segundos, pero que en los conciertos de la gira de 1977 se alargaba hasta los 17 o incluso 20 minutos, con cambios notables: añadían un solo extra de guitarra después del segundo verso, reemplazaban el *talk box* por un solo de *Minimoog* y terminaban con un segmento de órgano Hammond que se fundía en un crescendo de batería agresiva. Waters, que normalmente tocaba el bajo, aquí se pasó a la guitarra rítmica, mientras Snowy White se encargaba del bajo en vivo. Lo curioso es que, durante esos conciertos, Waters gritaba un número distinto cada noche, algo que según rumores servía para identificar grabaciones pirata. La canción incluso tuvo un lanzamiento promocional en Brasil, editada a solo cuatro minutos y cinco segundos, y en algunas ediciones en cassette de EE.UU. la dividieron en dos partes para ajustarse al formato de cinta. Más allá de su duración, lo que queda claro es que Pigs (Three Different Ones) no era solo música: era un ejercicio de provocación sonora y lírica, donde cada detalle —desde el gruñido del *talk box* hasta los cambios de tiempo— servía para reforzar la idea de un sistema podrido.
Del álbum
Animals
Pink Floyd · 1977 · Track 3
Datos
Créditos
Letra Roger Waters
Música Roger Waters