La historia detrás
Oh Yoko!, según DoReSol
La primera vez que Oh Yoko! suena, el piano de Nicky Hopkins entra con un vaivén juguetón que parece arrastrar todo lo demás. Es una balada folk que no se queda quieta, con un ritmo que oscila entre lo desenfadado y lo melancólico, como si Lennon hubiera encontrado la manera de convertir un suspiro en una melodía. La armónica que asoma en los primeros compases —algo que no había usado en solitario desde los tiempos de los Beatles— le da un aire de nostalgia improvisada, como si la canción hubiera nacido de un momento espontáneo. El detalle más curioso está en esa mezcla de ternura y urgencia: habla de amor, pero no con solemnidad, sino con la misma naturalidad con la que se menciona a alguien en una conversación cotidiana.
La letra nació en 1968, durante la estadía de los Beatles en India, pero no terminó de cuajar hasta las sesiones de Imagine en 1971. Lennon confesó que la melodía le llegó inspirada en Lost John de Lonnie Donegan, un tema que solía tocar en sus primeros años. La grabaron en mayo de ese año en los estudios Ascot Sound, con Phil Spector como productor y corista, y una versión incompleta quedó registrada en una cinta del hotel Oceanus de Freeport, en las Bahamas, dos años antes. Aunque el sello quería lanzarla como single, él prefirió que el álbum brillara por sí solo: solo el tema Imagine llegó a los puestos de venta en Estados Unidos, mientras que en Reino Unido no hubo lanzamiento oficial. Con sus 4:20 de duración, la canción se coló en el compilado Working Class Hero años después, pero su esencia sigue siendo esa mezcla de sencillez y profundidad que la hace sonar como un secreto compartido.
Del álbum
Imagine
John Lennon · 1971 · Track 10
Datos
Créditos
Letra John Lennon
Música John Lennon